
..
HAMLET LIMA QUINTANA

PABLO RAUL TRULLENQUE
Huérfano de muy niño fue criado por su abuela materna en uno de los barrios periféricos de la ciudad.
El poeta la recuerda con cariño: “Se llamaba Ercilia Gallardo, era hija de indios y analfabeta. Esa mujer llena de cariño me cuidó con la ayuda de otros familiares”.
Pablo vendió diarios, lustró zapatos y a los 12 años trabajó como ayudante de sastre de su padrino, don Luis Díaz.
En el año 1957 recaló en Buenos Aires para trabajar en importantes sastrerías.
Navegó en alta mar por iniciativa de un hermano durante dos años recorriendo varios países sudamericanos y luego durante un año en la Marina Mercante amplió su conocimiento del mundo.
Su ingreso a la vida artística
En Santiago había hecho de locutor en los bailes del “Solar de los Deportes” y con esos antecedentes se relacionó en la Capital Federal con las peñas de éxito. Allí conoció a la flor y nata del folklore nacional. Su primer tema importante lo escribió con Carlos Carabajal y se trata de la chacarera “Pa´ carnavalear”.
Lo demás, su relación con diversos coautores, es ampliamente conocida como la sucesión de títulos que enmarcan una gran trayectoria y lo ubican en lo más granado de la letrística nacional. Sólo por mencionar algunos como “La pucha con el hombre”,
“Camino al amor”, “Para el que ande más lejos”, “Santiago chango moreno”, “Fiesta grande en Santiago”, “Chacarera del patio” y la ya casi convertida en himno popular, la chacarera “Entre a mi pago sin golpear”, le dan a Trullenque una indiscutible categoría de bardo popular.
Sin dejar de lado sus obras integrales:”Salud, Santiago, madre de ciudades” y “Grito de un viejo silencio”como muestras de una creatividad sin límites hay que coincidir en el juicio valorativo del Lic. Alberto Tasso cuando dice:” Trullenque se inscribe de modo característico en el tipo llamado poeta popular, de que aquel que recoge unos asuntos, unos sentimientos y hasta un modo de expresión compartidos por su comunidad”.
Falleció en La Banda el 5 de setiembre de 2000
Alguna“Chipaco”
Chipaco: fue la unánime respuesta
a la pregunta con lejano acento
al oírse el pregón tan dulce y viejo…
-¿Qué vende ese pájaro de la siesta?-
-Es un pan de harina, grasa y chicharrón
salmuera, amor, dolor y rancia nobleza
pan milagroso que llena la mesa
de antiguos olores y sabe a perdón.-
Pan que en horno de barro se cocina
con fuego de leña de árbol tumbado
o muerto de pie en siestas pajizas.
Cuando lo muerdas, cobrizo y crocante
sentirás, la fe, el amor de mi gente
y su nostalgia por el hijo vacante.
Con matecocido es almuerzo y cena
en los días duros de la soledad
fue y es muchas veces pan de navidad
en los ranchos parias y en las cosechas.
Y desde siempre fue pan… desde el agua…
la sal, el mortero y la flor del trigo
y tomó el color ocre del nativo
en bateas de sol y noches leudadas.
¡Ah, cuando halles un chango vendiéndolo
cómprale que podrías comprar un sueño,
quizás una leyenda o una tradición.
Y al volver no olvides llevarte este pan
y llevarás con él la gracia del Señor
para compartirla y bendecir tu hogar.
Pablo Raúl Trullenque
Abril de 1996
JACINTO
Mas tarde la familia viaja a Bs. As. a radicarse fue allí donde empieza a abrirse camino en el ambiente musical. Ya en su juventud, Cuti Carabajal lo relaciona con Horacio Guarany, su ídolo de toda la vida, quien lo bautiza “Jacinto Piedra” y le posibilita la primera grabación como solista. El álbum se titula “El incendio del poniente”. Se edita en el sello CBS, con temas propios (algunos con Adolfo Marino Ponti) y de Peteco Carabajal.
Con un breve paso por Bolivia y Perú, Jacinto aparece en el ambiente artístico Santiagueño bajo la tutela de Cuti que lo presenta en el Festival de la chacarera en el año 1983 realizado en el Hipódromo, sobre la margen derecha del rió Dulce. Posteriormente es invitado por don Sixto Palavecino para participar en la grabación del L. P. “Por qué por quien”. Jacinto gravo el aire de chacarera “Te voy a contar un sueño”, tema que alcanzo gran difusión y define a nivel popular su particular visión por la poesía y el canto. Por esa época, su relación con León Gieco le permite actuar con el grupo del santafecino en varias ciudades argentinas.
En el 85 el “Chango” Farias Gómez lo convoca a formar parte del grupo M.P.A. (Músicos Populares Argentinos) junto a Verónica Condomí; Peteco Carabajal y el “Mono” Izaurralde. M.P.A. grabo 2 discos “Nadie mas que nadie” en el 85 y “Antes que cante el gallo” en el 87.
Desvinculados de M.P.A. Jacinto y Peteco forman “Santiagueños”(*) que acercó a la juventud de gran parte del país a las expresiones folklóricas. El disco “Transmisión Huaucke” aun sigue vigente y recientemente fue editado en CD, lo que confirma su trascendencia tato artística como comercial.
Disuelto el grupo, Jacinto continuo su carrera solo o acompañado por el grupo “Kausay” , también con Tucho Ruffa y el grupo “La Calle”.
En los últimos tiempos participa activamente junto al payador Lázaro Moreno en la campaña política del M.O.P. (Movimiento de Opinión Provincial). En la madrugada del 25 de Octubre de 1991 fallece en las cercanías de San Carlos (depto Banda). Sus temas mas conocidos: “Hermano Kakuy” (con letra de Juan Carlos Carabajal), “Te voy a contar un sueño”. “Canción del quenero”, “Los niños del mundo” y particularmente la ultima “Chacarera del amor”, inmortalizan un estilo propio e inconfundible.
Los restos mortales del interprete fueron velados en la “Casa del folklorista” dando lugar a conmovedoras escenas de dolor. En el desfile incesante hubo muchos jóvenes y en la marcha de cortejo por las calles de la ciudad, el pueblo volcó a darle el ultimo adiós.
Tenia 36 años.
Adiós Hermano Jacinto
La noche del domingo 20 de octubre de 1991, “Ventana Abierta” entrevistaba a Jacinto Piedra en su domicilio del Barrio Belgrano.
En la madrugada del viernes 25, un accidente truncaba la vida del popular artista santiagueño
"Alma elegida. Te vas empuñando una guitarra. Tu canto azul, mas que nunca azul de cielo, ya se encarna en el caballo cósmico que Siempre te ha esperado.... para eternizarte. Partir es volver. Volver significa no haberse ido nunca."
“Nos fuimos a vivir a Buenos Aires cuando yo era muy chiquito. Viví parte de mi niñez y juventud en Morón.
Extrañaba mucho Santiago. Extrañaba el canal de Tala Pozo, los juegos; el clima extrañaba.
Buenos Aires es muy frío. Me acuerdo que había llevado pantalones cortos, mi hermana había llevado pollerita y allí se usaba ya ropa mas abrigada.
Cuando sos chico no decides por vos. El desarraigo que dicen algunos no se produce por uno ni por los padres de uno.
Las condiciones sociales que atravesaban la provincia en esos momentos obligo a emigrar a mucha gente.
Peteco también ya se había ido con los padres.”
La Aventura Musical en Buenos Aires
Allá era simplemente Ricardo Manuel Gómez, y en los escenarios se presentaba como Ricardito “el niño cantor”. El chico santiagueño de voz prodigiosa, el que a los 8 años deslumbro el auditorio de la prestigiosa Radio EL Mundo.
A los 12 años ya andaba mezclado en los grupos de música progresiva. Tocaba el bajo y cantaba en “Malva Blues”, de Morón y luego en “El Obelisco”.
“Con peteco somos amigos desde chicos, desde los primeros años. Eramos del mismo barrio, Peteco, por ejemplo se largo a cantar mas grandecito. Yo estudiaba guitarra y tocaba con grupos. Eramos los primeros que tenían el pelo largo, las camisetas y todas esas cosas. Mi raíz estaba en el folklore. Venia de todo lo que era Santiago. Pero en ese momento la música progresiva nos gustaba a todos.
Así fue que anduvimos muchos años en esto, pero después, la música que se llamo progresiva, al comercializarse, al ser empresa, entonces la música empieza a ser proyectos de empresarios y es ahí cuando los interés corrompen todo. Toda la espiritualidad, la energía, todo lo que seria el arte.
El arte fundamentalmente se basa en los sentimientos y en la espiritualidad, yo creo que aun el mas hipócrita de los artistas si es artista en el alma tiene cosas buenas.
Lo de la música progresiva se descompone, y bueno sobreviven los que han podido acomodarse a este sistema, a este juego.
Dentro de eso, nosotros empezamos a organizar nuestros primeros recitales, como una manera de hacernos ver y conocer.
Teníamos en claro que lo mas importante de esto era el publico.”
Jacinto Piedra nace cuando Horacio Guarani queda admirado de su canto y se convierte en su padrino artístico. En 1983 Jacinto graba su primer disco.
“Los discos son importantes cuando son hechos en función del arte.
Hubo sellos como Trova, como Diapasón, otros sellos independientes donde el artista tenia real acceso a la grabación. Iba mejorando el panorama.
yo siempre he sido un interprete, pero me he puesto a componer a pesar de que considero que hay gente con mucho mas talento que yo para eso pero me largaba a componer para pincharlos a los demás, para que produzcan mejores cosas los que tienen talento. En Santiago se han dado cosas muy importantes los ultimos años.
Al hacer los temas es como una manera de mostrarse uno.
Yo trato de inspirar a los músicos como yo, o mas jóvenes, que recién empiezan para que se animen y hagan música. Trato de transmitirles la experiencia que uno a adquirido sobre el escenario.”
¿Qué es lo que puede da un músico a la comunidad?
-Nosotros los músicos somos en vehículo del mensaje que te esta tirando la gente. Y uno debe escucharla, interpretarla. Debe tener el don y el tiempo. Entrar en un estado contemplativo permanente de la vida, de las cosas.
Por ahí preguntan: “che, ¿a que te dedicas?”, “a tocar la guitarra”, “si, ¿pero de que trabajas?”
¿Pasa por ahí el compromiso?.
-Por ahí pasa. Te decía lo de los músicos por que yo he sufrido mucho por no poderme comprar un instrumento.
Un instrumento nuevo no es un equipo de gimnasia. Y el músico necesita un cable, un equipo, una buena guitarra. Y a veces son inaccesibles.
La industria de la música avanza en todo el mundo, entonces nosotros pasamos a ser un servicio utilitario. Y eso lo tenemos que tener bien en claro.
¿Has tenido apoyo por parte de tu familia?
-Si, bastante; bueno, ellos también han sido artistas. No he tenido un padre que me ha dicho: “No toques”. Al contrario: “Toca, pero toca bien”, me decía.
Los grandes escenarios que recorrió mi padre con la danza, los he recorrido cantando. Eso es un gran orgullo para mi.
¿Como ves el futuro?
-De tanto andar y andar me he convertido yo en un proyecto. Yo soy el proyecto con toda su derivación, ¿no?. Ojala un día pueda tener acceso a trabajar por estructuras nuevas dentro del arte así sea que tenga que caer en lo político. Yo quisiera trabajar para poner unas escuelas de piano aquí en Santiago donde haya 10 píanos para que los chicos que tengan mucho talento estudien. Desde muy chiquitos ya, formarlos. Formar camadas, y vas a ver que en 10 años, 20 años, vamos a tener generaciones de excelentes músicos. Yo he venido para trabajar en ese tipo de proyecto en Santiago. Hay otros proyectos que solamente estando al lado del poder se puede luchar por esos espacios estancados que no han progresado en muchos años.
Hay gente que toma las ideas que otros tiran y pasan a ser después los dueños de la pelota. Por lo menos deben leer y conocer el proyecto del otro, acompañar y no copiarlo. Eso es lo lindo. Pero cuando vos no puedes, en tu corazón no existen esas cosas, no puedes hacer nada por nadie. Y ese es un tipo triste.
Yo sigo creyendo que es bueno hacer un conjunto, a tal punto que he armado muchas cosas después de “Los Santiagueños”, espectáculos, todos diferentes, con el grupo vocal Causay, con Horacio Banegas. He impulsado todas esas cosas dentro de lo que puedo hacer. Mira que yo ando en ómnibus, no tengo auto. Ando como puedo pero con ingenio.
He compartido con Orígenes, con Helpidio Herrera, el acceso que yo tenia a los grandes festivales.
-Volcar en tu provincia lo que puedes dar, a partir de la experiencia recogida...
-Si. No quiero ir a Buenos Aires ya que todo esta centralizado allá. Desde aquí quiero realizar este proyecto, aunque aparentemente allá tenga mayores posibilidades. Creo que tenemos que caminar por la música, para que este proyecto que compartimos con Santiagueños siga. Tiene que seguir abriendo escuelas de piano, escuelas de guitarra. Uno puede estar en condiciones de ver y acompañar todo eso sin clasificar ni calificar.
A partir de ahí, podemos hacer cualquier revolución sin arma, la mejor, la pacífica. Eso desemboca en la pintura, en el teatro, en el cine, en muchas cosas.
Pero lo mas fuerte de Santiago, lo que hay que cuidar es el patrimonio musical que tenemos.
Crear organismos para que a través de los mismos nos unamos y podamos llevar adelante este proyecto. Por que al mas alto gobernante y al mas humilde de los militantes, le gusta la chacarera.”
Hugo Orlando Ramírez
Extraído de la revista “Ventana Abierta”
JACINTO PIEDRA
http://www.diariopanorama.com/noticias_ampliada.asp?IDNews=11681
Fue sin dudas uno de los cantores más populares que dio nuestra tierra. Su inconfundible voz reflejaba la raíz profunda de nuestra tierra y su gente. Aquí nuestro humilde homenaje a Jacinto Piedra.
Este 25 de octubre se cumplen 15 años de su partida al cielo, donde seguramente estará cantando chacareras con Carlos Carabajal, o filosofando con Pablo Trullenque, o riendo con Carlos Saavedra y tantos otros grandes de nuestro folclore.
El del suplemento Nº 2 de “Santiago Guitarra y Copla” de Noviembre de 1991 nos relata que “Ricardo Manuel Gómez Oroná nació en Santiago del Estero el 25 de septiembre de 1955. Como buen santiagueño cantó y bailó desde muy chico. Su padre don Manuel fue un destacado bailarín. A los 7 años jacinto debutó como cantante en el viejo club Belgrano. Durante un tiempo anduvo actuando por peñas y festivales como “Ricardito el niño cantor”.
Más tarde la familia viajó para radicarse en Bs. As. Fue allí donde empieza a abrirse camino en el ambiente musical. Ya en su juventud, Cuti Carabajal lo relaciona con Horacio Guarany, su ídolo de toda la vida, quien lo bautiza “Jacinto Piedra” y le posibilita la primera grabación como solista. El álbum se titula “El incendio del poniente”. Se edita en el sello CBS, con temas propios (algunos con Adolfo Marino Ponti) y de Peteco Carabajal.
Con un breve paso por Bolivia y Perú, Jacinto aparece en el ambiente artístico Santiagueño bajo la tutela de Cuti que lo presenta en el Festival de la Chacarera en el año 1983 realizado en el Hipódromo, sobre la margen derecha del rió Dulce.
Posteriormente es invitado por don Sixto Palavecino para participar en la grabación del L. P. “Por qué por quien”. Jacinto grabó el aire de chacarera “Te voy a contar un sueño”, tema que alcanzó gran difusión y define a nivel popular su particular visión por la poesía y el canto. Por esa época, su relación con León Gieco le permite actuar con el grupo del santafesino en varias ciudades argentinas.
En el 85 el “Chango” Farias Gómez lo convoca a formar parte del grupo M.P.A. (Músicos Populares Argentinos) junto a Verónica Condomí; Peteco Carabajal y el “Mono” Izaurralde. M.P.A. grabo 2 discos “Nadie más que nadie” en el 85 y “Antes que cante el gallo” en el 87.
Desvinculados de M.P.A. Jacinto y Peteco forman “Santiagueños” que acercó a la juventud de gran parte del país a las expresiones folklóricas. El disco “Transmisión Huaucke” aún sigue vigente y fue editado también en CD, lo que confirma su trascendencia tanto artística como comercial.
Disuelto el grupo, Jacinto continuó su carrera solo o acompañado por el grupo “Kausay”, también con Tucho Ruffa y el grupo ” La Calle “.
En la madrugada del 25 de Octubre de 1991 fallece en las cercanías de San Carlos (Banda). Sus temas mas conocidos: “Hermano Kakuy” (con letra de Juan Carlos Carabajal), “Te voy a contar un sueño”, “Los niños del mundo” y particularmente la ultima: “Chacarera del amor”, inmortalizan un estilo propio e inconfundible.
Los restos mortales del interprete fueron velados en la “Casa del folklorista” dando lugar a conmovedoras escenas de dolor. En el desfile incesante hubo muchos jóvenes y en la marcha de cortejo por las calles de la ciudad, el pueblo entero se volcó a darle el último adiós. Tenía 36 años.
Extraído del suplemento Nº 2 de “Santiago Guitarra y Copla” - Noviembre de 1991
FROILAN GONZALEZ
por Juan Carlos Carabajal
Tal vez que alguien se imagine que se llama José Froilán por el corredor de autos más conocido como el Cabezón y que fuera compañero de ala del mismísimo Fangio. Acertó.
La idea fue de un amigo del padre de este santiagueño macizo como buen quebracho que habla con una facilidad que asombra.
Tal vez usted que no conoce su taller se imaginará que es un tinglado donde las máquinas no dejan conversar y los operarios de riguroso uniforme ostentan una credencial que dice: “Artesanías El Indio”.
Nada de eso. Si no conoce la ciudad de Santiago del Estero pida que lo lleven a la Boca del Tigre, cerca del río Dulce. Irá por avenida Belgrano al norte como quien se va para el aeropuerto y antes de cruzar el canal lo conducirán por la orilla del curso de agua hasta una arboleda y un espacio abierto a los cuatro vientos. Allí está el “taller” del Indio Froilán.
De infancia difícil y miembro de una familia que vivía de la pesca., con su padre, don Ramón Rosa y su hermano Miguel iban de noche al río a recoger los socos, bagres y dorados que a la mañana siguiente la madre y el hermano salían a vender por la calle. La vocación por el oficio que lo ha hecho famoso dentro y fuera de nuestras fronteras le viene de visitar desde niño en el barrio de Huaico Hondo a su tío Polito Neirot que además de fabricar bombos era músico.
Un día, mientras pescaban encontraron un tronco de ceibo que es la madera que se utiliza para hacer el cilindro del bombo.
El primer impulso fue llevárselo al tío pero lo pensaron mejor y decidieron ellos mismos fabricar un bombo. Ahí empieza la historia. Froilán tenía once de los cincuenta y seis años que declara hoy.
El primer repique
En este preciso instante, en algún lugar del mundo está sonando un bombo de Froilán. El hombre habla de Peter Gabriel, Shakira, Virus, Gustavo Santaolalla, León Gieco, Cirque du Soleil, del Chango Nieto, Los Cuatro de Córdoba, Los Altamirano, Alberto Cortez, algunos de los muchos que tienen un instrumento con sonoridad “froileana” como de cualquier santiagueño o cordobés o tucumano que para el mes de julio se cuelga el bombo al hombro y sale por las calles santiagueñas a marchar sacudiendo las entrañas de la tierra como quien mantener despiertos a los ancestros.
La razón de la preferencia de músicos de cualquier extracción y género por los instrumentos que salen de ese taller a cielo abierto tiene que ver con la excelencia debidamente certificada por los intérpretes más exigentes.
Imposible saber cuántos bombos salieron de sus manos curtidas. De aquellos dos primeros ejemplares hechos con un hacha y una maza de propiedad de los González y con una gubia prestada, Froilán no ha llevado una estadística: “No sé cuántos hago en el año. Lo que me interesa sobre todo es que cada ejemplar que salga del taller sea mejor que el anterior”, declara convencido de la validez de una tarea que se prolonga en las clases demostrativas y talleres que dicta en cualquier lugar del mundo.
El improvisado taller familiar tuvo su primer halago cuando en la revista “Así”, en una nota al riojano Ramón Navarro apareció colgado de una pared un bombo que ostentaba un triángulo que era el signo distintivo del novel grupo de artesanos. El triángulo se relaciona con los diaguitas por eso Peteco lo bautizó “el Indio” además de dedicarle una hermosa chacarera.
El secreto de la sonoridad del bombo de Froilán surgió de casualidad. Una fábrica santiagueña exportaba bombos, sobre todo a los Estados Unidos. Con máquinas especiales sacaban hasta diez bombos de cada tronco de ceibo con una particularidad que el Indio descubrió de manera casual. Un músico le trajo un bombo de esa fábrica para que lo arreglara y al hacer los cambios comprobó que algo apagaba el sonido. Eran los “vellos” que en la parte interna del cilindro dejaba la máquina.
“Elemental, Watson”, hubiera dicho el bueno de Sherlock Holmes.
“Eureka, he descubierto el sonido”, dice con picardía el luthier parafraseando al filósofo griego. Había que alisar y pulir la parte interna y nada más. Claro que hay otros detalles que contribuyen a la excelencia del sonido final.
A partir de entonces se inicia una búsqueda de elementos y tratamientos de la madera y los cueros que le dan a un legüero de Froilán categoría de Stradivarius, salvando las distancias.
Nos enzarzamos luego en una charla puramente técnica y artística: la calidad de los cueros (de vizcacha, de cabra, etc.) la utilización del palillo con pompón caída en desuso, el tamaño de los bombos (uno chico para la danza y apto para los bailarines, otro mediano para el acompañamiento y el legüero normal de dimensiones adecuadas para que entre en cualquier vehículo) también de los “sachabombos” que fabrica y que están afinados de mayor a menor como si fuera un sikus, hablamos del uso del bombo colgado como lo hace Julio Paz (de Los Copla), por ejemplo, o en un set de percusión para otros géneros, de cuando León Gieco grabó “De Ushuaia a La Quiaca” y el bombo santiagueño se metió en el rock nacional sino pregúntenle a los Divididos, de qué modo el bombo salido de la Boca del Tigre puede escucharse en Italia, España, Bélgica, Kenia, Japón, Alemania, en los Estados Unidos y siguen las firmas.
El Indio habla de sus viajes a Europa, de una actuación para la BBC de Londres junto a la bonaerense Bárbara Luna y el santiagueño Tachi Gómez, radicados allá, de un festival donde estaba Peter Gabriel y uno medio que se siente abrumado por tanta información que responde a la más auténtica realidad.
Para el final, la estocada
-¿Dejarías Santiago para instalarte por ejemplo en Córdoba si tuvieras una propuesta tentadora?, le disparamos a quemarropa.
- Lo que pasa es que yo trabajo libre en el patio debajo de los algarrobos, los mistoles y las talas, en la corriente de aire, con el canto de los pájaros y el ruido de las catas. Además si me falta madera para hacer un aro ahí nomás a una cuadra me meto en el monte y tengo lo que necesito.
De ese modo gozo de la tranquilidad lejos del ruido que no nos permite crear muchas cosas. Nunca me iría de Santiago. Viajo circunstancialmente por ejemplo a Europa o a Cosquín adonde me fue muy bien.
En mi patio puedo jugar con los perros, con los gallos que tenía antes, eso hace que me tranquilice, puedo estar en bermudas o sin camisa, pero también adonde voy encuentro el lugar adecuado para trabajar como me sucedió en Francia, cerca de Lyon, donde puse los elementos junto a un precipicio, abajo pasaban los vehículos y yo hacía mis cosas como si nada”.
El tema se agota por ahora porque alguna vez tendremos que hablar de las fiestas que se arman en ese patio lleno de magia. Pero ésa es otra historia.
Como corolario expresa su deseo de viajar por el país para enseñar el oficio a los chicos y favorecer su inserción en la sociedad mediante un quehacer que los aleje de las tentaciones.
-Nosotros en enero de 2003 estábamos en casa con Eduardo Mizoguchi, la Tere, mi compañera y Freddy García. Mientras comíamos un guiso nos pusimos a hablar sobre un proyecto para presentar ante las autoridades municipales. Se nos ocurrió organizar una marcha de bombos. Tenían que ser 450, uno por cada año. “¿Y los podremos juntar?”, nos preguntamos. Y sí, en ese inicio juntamos 670 bombos. Salió a la calle el pueblo sin distinción de clases sociales ni edades. Hemos visto a criaturitas con el bombo de un lado y del otro la mamadera. Le dimos categoría al bombo que desde siempre fue menos considerado que otros instrumentos. Hoy el movimiento ya no nos pertenece, es de la gente”, rememoró el famoso artesano.
FORTUNATO JUAREZ
Es la clásica imagen del cantor popular. Su vida misma está retratada en los títulos de sus canciones más difundidas. Por ejemplo, en el gato “El violín de Tatacu” dibuja un perfil de su abuelo Carmen y las duras circunstancias que debieron pasar los loretanos al inundarse y desaparecer la vieja Villa Loreto.
Fortunato Juárez plasmó como pocos los sentimientos del paisano simple y común de estas tierras. Él mismo se forjó artísticamente en el seno de una familia humilde que compartía los tiempos entre las labores necesarias para ganarse el sustento con la afición a la música.
Formó parte durante muchos años del famoso conjunto de los Hermanos Juárez que con bandoneón, guitarra, bombo, violín y canto que puede mencionarse como lo más puro y auténtico de esta región en virtud del encanto de un repertorio plagado de apelaciones al amor que el lugareño siente por su terruño.
En su poesía se transparenta su modo de ser sencillo, silvestre y un poco ingenuo. En sus temas habló del monte, de su familia, de su querido Loreto, de la gente que lo erigió como su más genuino representante.
Muchas de sus canciones (“De ahicito”, “Así era mi mama”, “Para mi pago”, “El linyerita”, “El huajchito”, “Tristezas de un corazón”, “Chacarera del chilalo”, “Inti sumaj”, “Loretano soy”, “Sonia Nancy”, etc.) fueron grabados por artistas de relieve nacional como Los Fronterizos, Los Chalchaleros, Chango Nieto, Hermanos Toledo, Raly Barrionuevo, Los Sin Nombre, por nombrar sólo algunos en apretada síntesis.
Con la desaparición física de don Fortunato Juárez (“Fortu” para los amigos) acaecida el 7 de setiembre de 2000 se perdió a un ser humano excepcional, un maestro de alma, pero su figura ha crecido en la consideración popular por el incalculable valor del legado que dejó para el sentimiento popular.
CUCHI LEGUIZAMON
CHITO ZEBALLOS
Fuente Diario El Independiente – de La Rioja
CHITO ZEBALLOS
CARLOS DI FULVIO
Oriundo de Carrilobo, Provincia de Córdoba, nació en el año 1939. Hombre de la pampa gringa por nacimiento, a los 4 años se radicó junto a la familia en la ciudad de Córdoba y no descansó hasta que pudo concretar uno de sus más anhelados sueños: conocer la montaña. Su primer encuentro con el nuevo paisaje tuvo lugar a los 13 años y desde ese instante se sintió identificado con esa otra Argentina que se extiende de Córdoba al norte.
Su primera presentación en público fue en enero de 1953 en el auditorio de LV2, entonces Radio Central, de Córdoba.
En 1958 su nombre ya era conocido en todo el ámbito del país: LS82 TV Canal 7, LR4 Radio Splendid, RCA Víctor entre otros, fueron los medios coincidentes en difundir su cuantiosa obra como autor, compositor e intérprete. Nadie como él, en el territorio de la música popular de raíz folklórica, desde aquella, su primera zamba Guitarrero firmada con el seudónimo "José Piedra Ríos", ha intentado ciclos tan amplios de obras integrales: "Concierto Supersticioso" (1964); "El Nacimiento de la Vidalita" (1965); "Canto Monumento" (1967); "La Conquista del Desierto" (1970); "El camino del Quijote" (1972); "Cantata Brocheriana" (1980), fueron algunos de los hitos fundamentales en su propósito simbiótico de conjugar la música popular de un modo mesurado y culto.
Hoy, mientras su obra poética -a nivel secundario y terciario- se ha transformado en material de análisis, su música forma parte del programa de estudio en algunos conservatorios para la formación de nuevos guitarristas argentinos.
Ha dado al cancionero folklórico argentino algunas de sus obras más clásicas, como la ya mencionada Guitarrero, Campo Afuera, ¿Se acuerda Doña Maclovia? y Un paso aquí, un tranco allá.
ATAHUALPA YUPANQUI
Un Intento por rescatar y divulgar la obra de Atahualpa Yupanqui.
Difundir la Obra Yupanquiana es contribuir al conocimiento y el sostén de la cultura nacional; es enterarnos que Yupanqui, con el signo esencial de su guitarra, su palabra simple y su voz limitada, pero expresiva, y hasta con su presencia de paisano aindiado, logró traducir el canto de la tierra.
Este trabajo que ya se a ofrecido gratuitamente en varios establecimientos educacionales, según el detalle que se acompaña, es un estudio de obra yupanquiana acercándonos al manantial de su canto, estudiando y comprendiendo los valiosos afluentes que confluyen al mismo: "La tierra, el camino, el silencio, la soledad, el destino de dar, el amor, el gaucho, la libertad del hombre".
Este aporte consta de una exposición de material que pertenece al que suscribe logrando después de más de 40 años de pasión por lo nacional y folklórico y en especial por lo yupanquiano.
Allí podremos apreciar; cassettes, discos, discos compactos, toda la obra literaria de Yupanqui. afiches en colores de sus actuaciones por el mundo, videos, material gráfico de toda la vida de Atahualpa y cosas inéditas que he logrado atesorar desde hace muchos años y que estimo bueno compartir. Además de la exposición ofrezco simultáneamente una charla analizando la obra de Yupanqui y al final se proyecta el video "Muchas Gracias Atahualpa" con un cierre de intercambio de opiniones y preguntas de los presentes. Se distribuye además,. gratuitamente, 1 cuadernillo con "Cosas de Yupanqui", que es una pequeña colección de dichos, citas, reportajes, escritos y poemas poco conocidos. Se deja de regalo el citado video.
Este emprendimiento está destinado a estudiantes secundarios y se puede trabajar con materias como historia, literatura, música etc., Puediendo agruparse varios cursos para lograr una mayor participación. En varias localidades se ha trabajado con las Direcciones o Secretarías de Cultura, las que han servido de nexos y puntales de organización de estas presentaciones.
Este trabajo ya ha sido recomendado por publicación "Con Todos y Entre Todos" Información Educativa de la Subsecretaría de Gestión y Planificación Educativa , y fué declarado de Interés Educativo Cultural mediante Decreto N 353/2002 de la Municipalidad de Río Tercero, y de Interés Educativo por el ministerio de Educación de la Pcia de Córdoba mediante resolución 953/2003
LUNES A VIERNES DE 18 A 19:30 HS POR 94.7 FM RIO - IDEA PRODUCCIÓN Y CONDUCCIÒN: SILVIA DÌAZ
AROMA A BUENOS MOMENTOS
La pava que silba, y la yerba comienza a hacer sentir su delicioso aroma. Pastelito, criollitos, algo rico para comer. Una charla, un mate, un compartir. Lleno de sensaciones, de amistad, de recuerdos y pasatiempos. El orgullo de ser fieles seguidores a nuestras costumbres. Costumbres Argentinas. Que se llevan dentro, una guitarra, una vidala, un chamamè. Momentos inolvidables, música, y compañía. Te invito a compartir todo eso y mucho màs de Lunes a Viernes de 18 a 19:30 Hs. En la 94.7 FM RIO, haciendo lo que hemos nacido para hacer… VIVA MI TIERRA!! Un programa radial lleno de intensas emociones y de aquellos momentos que solo vos y yo, podríamos saber de que hablamos.
Silvia Dìaz. Productora y Locutora.
Gracias a la Vida
"...Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me dio dos luceros que cuando los abro
Perfecto distingo lo negro del blanco
Y en el alto cielo su fondo estrellado
Y en las multitudes el hombre que yo amo
Gracias a la vida que me ha dado tanto..."